lunes, 16 de noviembre de 2015

Reseña: El chico de las estrellas.

Sipnosis:

Érase un niño que jamás vivió más de dos años seguidos en una misma casa, por lo que decidió pintar las paredes de todas sus habitaciones con estrellas. Su rechazo al colegio y una familia inusual le empujarán a emprender un viaje donde no todo serán constelaciones y pedirle deseos a la luna. Es hora de bajar al barro, equivocarse con una princesa y terminar encontrando un príncipe… ¿o no? 

Sus ansias de libertad, tres antídotos de supervivencia y unas botas plateadas le acompañarán por un mundo muerto donde los sueños llegan descalzos y despeinados a Ninguna Parte.


Opinión personal (sin spoilers).

Considero que éste libro ha sido la joya de la corona de entre todos los diamantes que he leído éste año. Después de leer un libro que aún no he decidido si me gustó o si lo odié (odiarlo, odiarlo tampoco, pero ése no es el tema) llega El chico de las estrellas a mi vida, y nunca me he comprado un libro tan acertado (y sí, tan barato; 12'95 euros).

Nunca antes había leído un libro sabiendo que el autor es el mismo protagonista de los sucesos, y aunque me llamaba completamente, ése podría haber sido un punto negativo, ya que no suelo ver interesantes las vivencias de alguien real a quien no conozco, Podría haber pensado que me aburriría, y quizás si no hablase de lo que veis en la portada no habría caído en mis manos. Aún con éstas, por ése tema, le tenía buenas expectativas, y aunque no esperaba nada en particular, tampoco esperaba encontrarme tremenda obra de arte.

Narrado en tercera persona (y a ratos en primera también), con ésa pluma tan poética del autor que no me dejó aburrirme ni un segundo. No lo devoré porque ya lo advertía en su primer capítulo, que lo leyera despacito. Me sorprendí a mí mismo congelándome en mi balcón a altas horas de la madrugada soplándole a la luna. Éste libro no destaca por la evolución de sus personajes, digamos que el único que evoluciona es el protagonista, aunque vemos a todos tomar la importancia que se merecen la vida de El chico de las estrellas (con alguna sorpresilla por ahí), y todos los personajes avanzan, y aunque quizás no sea el final más feliz del mundo para todos (en ningún libro puede acabar TOOOODO bien para todos) te queda saber que el protagonista al existir realmente, seguirá viviendo y ésto sólo es los primeros pasos dados hacia su felicidad, y quién sabe si Christian volverá a publicar algo más sobre su vida, en unos años, contándonos cómo le ha ido (ojalá sí, porque me encariñé demasiado con todos, pero más con El Chico de las Estrellas). La historia está dividida en tres partes, y cada parte en capítulos cortos preciosos (mis más favoritos de todos el 2, el 8, el 10, el 13, el 16 y desde el 20 al 27 los leí de una sentada, y le guardo un cariño especial a los últimos cuatro, por todo lo que representan).


Opinión personal (CON SPOILERS).

Alerta, tenemos un intruso. Si no te has leído el libro, aparta los ojos de aquí, porque te hablaré de muchísimas cosas que no deberías de saber hasta haber acabado de leerlo. Repito: Quédate sólo si has acabado el libro, o vuelve más tarde cuando lo hayas hecho.

Chritian consigue con su forma de narrar que te sientas presente en la historia, que seas uno más, que sientas el dolor de Lady Madrid cuando él no pudo corresponderla, y la frustración de El Chico de las Estrellas, por no poder corresponderla como se merecía. Sentirás miedo al caminar por los pasillos, te enamorarás de La Arquitecta de Sonrisas, y te sentirás protegido a su lado. Te encantará Frederic, y caerás a los pies de El Chico Más Guapo del Mundo. Y zas, lo superarás. Éso es lo que realmente me ha gustado del libro, que lo supera. Y no hablo de ninguna relación (que también), pero Christian supera en éste libro demasiadas cosas. Lo que para mí representan los últimos cuatro capítulos ya mencionados es la fuerza de Chris, para enfrentarse al desamor, sabe poner un punto y final, que quizás debería de haber puesto antes, pero a mí también me supo engañar El Chico Más Guapo del Mundo. Sin embargo, no es un final triste, porque aunque todos los personajes se vayan éso es estupendo, porque seguirán avanzando en sus vidas, y no todos los finales deben de ser éso. Éste para mí ha sido el principio de la verdadera felicidad de El Chico de las Estrellas, porque ya habiendo salido del armario, y habiendo crecido tantísimo como persona, aprendiendo tanto de La Mujer de las Velas, aprendiendo a perdonar, aprendiendo a sangrar por amor, pero aprendiendo también a alejarse a tiempo, considero que ahora es cuando El Chico de las Estrellas comenzará a vivir, y me siento muy feliz por él.

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